Entrevista a Manuel R. Illana, autor de “El españolismo sonriente” en el programa El Despertador de Onda Capital

Escucha el programa en este enlace

Anuncios

Nota de prensa de “Desde Andalucía a América: 525 años de conquista y explotación de los pueblos”

Se publica una obra colectiva que establece vínculos históricos entre la conquista de Andalucía y la conquista de América

El colectivo editorial Hojas Monfíes ha publicado recientemente el libro Desde Andalucía a América: 525 años de conquista y explotación de los pueblos. La obra colectiva, que reúne a nueve autores de ambos lados del Atlántico (Ígor Rodríguez-Iglesias, Isi Barreda, José María García Mauriño, Héctor Béjar, Francisco José Silvera Guillén, Miguel Cano, Alí Manzano y J. Carlos Ríos) agrupa sus aportaciones en torno a un doble aniversario que tuvo lugar en 2017: los 525 años de la finalización de la conquista de Al Ándalus con la entrega de Granada a las tropas castellanas y el inicio de la conquista de América el 12 de octubre de 1492. En torno a esta efeméride se han realizado durante todo 2017 en los Centros Andaluces del Pueblo un conjunto de conferencias que ahora se han plasmado en este libro colectivo.

La obra aborda de lleno los debates actuales en torno a la revisión histórica de la colonización. Las y los diferentes autores/as contribuyentes abordan la cuestión desde diferentes perspectivas anti-imperialistas tratando de complejizar una relación colonizador/colonizado que aún hoy resulta provocativa en el Estado español. Este volumen aborda desde los orígenes geopolíticos y económicos de la conquista de Al-Andalus y sus consecuencias, terreno de cultivo para la posterior invasión de Abya Yala, hasta la situación colonial actual de Andalucía, pasando por el problema de las fuentes a la hora de revisar nuestra historia.

El propio manifiesto de los Centros Andaluces del Pueblo que abrió el ciclo de conferencias en diciembre de 2016 e inaugura la obra afirma: “La conquista consolidó a la monarquía con más poder de toda Europa frente a la avaricia de la alta nobleza castellana. Isabel I y Fernando V contentaron a la nobleza con grandes señoríos y mano de obra esclava de los andaluces que habían sido libres, consolidando la base territorial sobre la que se asentará el primer Estado-nación hegemónico de un nuevo mundo económico que empieza a surgir a la sombra del derrumbe de las estructuras feudales de la Europa cristiana: el capitalista.”

En palabras Ígor Rodríguez-Iglesias, profesor de la Universidad de Huelva y también autor de uno de los capítulos: “El llamado “Descubrimiento de América” no sólo supuso cambios en los órdenes económicos, políticos, geográficos, tecnológicos, científicos y del saber, también en la forma de entender las relaciones entre grupos humanos a escala mundial. La pregunta de un conquistador, Fernández de Oviedo, sobre la humanidad de la otredad recién descubierta a ojos de Castilla (“¿son hombres estos indios?”) inaugura la modernidad. Se trata de una construcción de conceptualizaciones que explican la actual situación de emprobrecimiento, dependencia y dominación de Andalucía en el marco de los 525 años de modernidad desde el inicio de la conquista de la llamada América”.

Se trata del tercer volumen editado por Hojas Monfíes, colectivo creado con la ambición de proporcionar al gran público textos que rescaten todas aquellas visiones contra-hegemónicas que cuestionen las formas vigentes de dominación en la sociedad andaluza. La obra se presentará a partir de enero en diversos puntos de la geografía andaluza.

De Andalucía a América: 525 años de conquista y explotación de los pueblos

Desde Andalucía a América/Abya Yala : 525 años de conquista y explotación de los pueblos es el tercer volumen que hemos decidido publicar desde Hojas Monfíes. Una recopilación de artículos que quiere estar a la altura de los debates actuales en torno a revisión histórica de la colonización. Las y los diferentes contribuyentes abordan la cuestión la portadadesde diferentes perspectivas anti imperialistas tratando de complejizar una relación colonizador/colonizado que aún hoy resulta provocativa en el Estado Español. Este volumen aborda desde los orígenes de la conquista de Al-Andalus y sus consecuencias, terreno de cultivo para la posterior invasión de Abya Yala, hasta la situación colonial actual de Andalucía, pasando por el problema de las fuentes a la hora de revisar nuestra historia. Lo completa el Manifiesto de los Centros Andaluces del pueblo, centros en los que se dieron las charlas y se generó debate con motivo del 525 Aniversario de la conquista de Al-Andalus y la invasión de Abya Yala.

El españolismo sonriente: humoristas al servicio de la colonización de Andalucía

La persona andaluza se caracteriza por dedicarse casi invariablemente portada-manuelal trabajo sexual y doméstico. Es estadísticamente probable que sea toxicómana y provenga de ambientes marginales. También es maleducada, tramposa, holgazana, caradura, superficial y deliberada y vocacionalmente ignorante. No sabe hablar y de hecho le costará la misma vida aprender idiomas porque tiene pocas luces, en general. Eso sí, está genéticamente preparada para soltar un chiste en cualquier momento. No soporta al catalán, separatista e insolidario por naturaleza, que no quiere compartir su riqueza con las/os andaluzas/ces que tanto han contribuido a levantar su tierra. Porque todo/a buen/a andaluz/a es ante todo, español/a, como dios manda (tan español y moderado como lo era Blas Infante). Por eso lleva con orgullo que toda una duqeusa de Alba haya elegido nuestra “región” para fijar su residencia. Este es el dibujo que del pueblo andaluz hacen los medios sistemáticamente. Con todo, siendo un hecho negativo, no es lo peor. La parte más triste se deriva de que son, precisamente, andaluzas/ces dedicadas/os al humor en sus diversas vertientes (actores y actrices, monologuistas, guionistas, dibujantes) las/os que contribuyen a perpetuar tales estereotipos. El español sonriente. Humoristas al servicio de la colonización de Andalucíaes un breve repaso de quiénes son y cómo lo hacen.

La constitución andaluza de Antequera: su importancia y actualidad

La importancia del texto constitucional andaluz de 1883, como precursor y determinante del primer nacionalismo andaluz revolucionario que se encarnaría en la persona de Blas Infante, es la idea central que recorre esta obra de Francisco Campos López. Un trabajo basado en un análisis minucioso pero también con un espíritu evidente de servir de libro “de combate”, es decir, de texto para la orientación política de la militancia soberanista y revolucionaria andaluza. La doble perspectiva que acompaña siempre a Francisco Campos en sus escritos.

La Constitución antequerana (a pesar de su importancia y su influencia en las políticas propuestas de marco político e incardinación nacional de Blas Infante) ha sido insuficientemente estudiada a día de hoy. Lo cual no es un hecho casual sino que responde a unas causas bien evidentes. El nacionalismo de Estado ha hecho todo lo posible por enterrar el texto constituyente andaluz. Incluso en Antequera, ciudad en la que se firmó, el monumento al mismo instalado en 1983 fue desplazado recientemente386074-0d62ac1126774bfcbcf93b14a4dcb9ef desde su emplazamiento original en una céntrica plaza junto al ayuntamiento a un rincón secundario en una placita de reciente creación. Y, para abundar más en la confusión y el ocultamiento de nuestra historia como pueblo, fue situado junto a un busto del primer presidente de la actual Junta de Andalucía: Fernández Viagas. Una Junta y un presidente que poco tienen que ver con el carácter soberano y anticentralista de las Juntas andaluzas decimonónicas o con el espíritu del propio andalucismo histórico. Y mucho menos con la Constitución Andaluza de 1883. Ya en 1919 los andalucistas de Granada sabían diferenciar entre una descentralización administrativa y una autonomía política real, es decir una autonomía soberana, cuando declaraban en su manifiesto a los municipios andaluces: Andalucía no se conformará con una autonomía administrativa, concedida por quienes nada pueden conceder (entiéndase el Estado Español). Andalucía ha de llegar más allá“.

Tras la Revolución Cantonal de 1873-74 la polarización social es cada vez más clara en Andalucía. Abortados los intentos confederales el siguiente paso es la lucha definitiva, con un programa político propio y unas herramientas políticas independientes, entre el pueblo trabajador andaluz y las clases dominantes comprometidas con el Estado español y el papel dependiente que este quiere otorgarle a Andalucía. Los nuevos contendientes en la lucha de clases andaluza serán, de forma principal, la burguesía agraria y latifundista centralista contra el proletariado andaluz que encabeza y arrastra a las clases populares. Y en este tránsito será redactada la Constitución Andaluza de 1883.

Nota de prensa de “El españolismo sonriente”

Se presenta en Granada El españolismo sonriente, un análisis mediático en torno al humor y los estereotipos sobre Andalucía

La presentación tendrá lugar el viernes 1 a las 20 horas en el Centro Andaluz del Pueblo Blas Infante, dentro de los actos previos al 4 de Diciembre, Día Nacional de Andalucía. En la velada cultural, que contará con la presencia del propio autor del libro, Manuel Rodríguez Illana, también se dará a conocer el proyecto editorial Hojas Monfíes, que ha llevado a cabo la publicación de la obra.

La persona andaluza se caracteriza por dedicarse casi invariablemente al trabajo sexual y doméstico. Es estadísticamente probable que sea toxicómana y provenga de ambientes marginales. También es maleducada, tramposa, holgazana, caradura, superficial y deliberada y vocacionalmente ignorante. No sabe hablar y de hecho le costará la misma vida aprender idiomas porque tiene pocas luces, en general. Eso sí, está genéticamente preparada para soltar un chiste en cualquier momento. No soporta al catalán, separatista e insolidario por naturaleza, que no quiere repartir su riqueza con las/os andaluzas/ces que tanto han contribuido a levantar su tierra. Porque todo/a buen/a andaluz/a es ante todo, español/a, como Dios manda (tan español y moderado como lo era Blas Infante). Por eso lleva con orgullo que toda una duquesa de Alba haya elegido nuestra ‘región’ para fijar su residencia. Este es el dibujo que del pueblo andaluz hacen los medios sistemáticamente. Con todo, siendo un hecho negativo, no es lo peor. La parte más triste se deriva de que son, precisamente, andaluzas/ces dedicadas al humor en sus diversas vertientes (actores y actrices, monologuistas, guionistas, dibujantes) las/os que contribuyen a perpetuar tales estereotipos. El españolismo sonriente. Humoristas al servicio de la colonización de Andalucía es un repaso de quiénes son y cómo lo hacen.

En palabras del analista político, profesor de comunicación internacional y periodista especializado en África, Sebastián Ruiz-Cabrera, autor del prólogo al libro, “era cuestión de tiempo que algún académico lo hiciera en este tono: hablarles cara a cara a los guionistas de que nuestra representación como andaluces en los medios tiene las horas contadas. Parecía inevitable que alguien escribiera sobre ello con la metodología adecuada y el tiempo necesario para racionalizar esa muletilla de que somos especiales”. A juicio de Ruiz-Cabrera, “El lector o lectora será interpelado a bocajarro sobre el papel de Canal Sur en la normalización de una identidad andaluza atrapada en el tiempo; sobre las causas y consecuencias de la catalanofobia en nuestra tierra; sobre la instrumentalización del folclore religioso; sobre el estigma de que la gran mayoría de los personajes andaluces representados en las series o películas españolas son analfabetos, drogadictos o ignorantes; o sobre el humor y sus límites. Sin embargo, el último de los capítulos referido a Blas Infante, padre de la Patria Andaluza, tiene un peso académico y periodístico especial. Y más que cerrar el debate lo cuarteará explicando cómo su figura ha sido despojada de toda su prosa e ideología revolucionaria en pro del caciquismo. Porque nada es casual”.

Paz Padilla, Jesulín de Ubrique, Dani Rovira, Los Morancos o Manu Sánchez son algunos de los nombres que desfilan por las páginas de El españolismo sonriente. Humoristas al servicio de la colonización de Andalucía. “Chacha, puta y yonki”, “Cuatro mil años de holgazán”, “Picasso no es un pokemon”, “Yo creo que este es maricón” o “Blas Infante bajo en calorías” son algunos de los enunciados elegidos por Rodríguez Illana para poner título a los diversos capítulos que componen el libro, y que en buena proporción no son sino expresiones literales recogidas de los extractos mediáticos que en él se examinan.

Se trata del segundo volumen editado por Hojas Monfíes, colectivo creado con la ambición de propocionar al gran público textos que rescaten todas aquellas visiones contra-hegemónicas que cuestionen las formas vigentes de dominación en la sociedad andaluza. La obra que se presentará el viernes en Granada se añade al trabajo de Francisco Campos López con el que la editorial iniciaba su andadura, La Constitución de Antequera: su importancia y actualidad, y que se dio a conocer durante las III Jornadas sobre ese texto fundamental de la historia andaluza, celebradas recientemente en la misma ciudad donde ahora se presenta El españolismo sonriente.

Manuel Rodríguez Illana (1975) es Doctor en Periodismo y Licenciado en esa especialidad y en Psicología. Compagina su trabajo como profesor de Lengua Castellana y Literatura en la enseñanza secundaria con las labores de investigación en torno al análisis ideológico del mensaje de los medios. Es miembro del Laboratorio de Estudios en Comunicación (LADECOM) de la Universidad de Sevilla.